Talleres por consigna mensual, ejercicios de calentamiento semanales y encuentros en vivo para compartir procesos. Cada formato está pensado para sostener el hábito de dibujar y pintar, sin importar tu nivel de partida.
Lo que dicen quienes ya pasaron por el taller
De la consigna a la obra terminada
Cada mes publicamos un tema nuevo con tres niveles de dificultad. Elegís el que se ajusta a tu momento y recibís una guía con referencias visuales y preguntas para arrancar.
Antes de la pieza principal, proponemos rutinas de 10 a 15 minutos: trazos, manchas de color o recortes libres. Sirven para soltar la mano y bajar la exigencia del resultado.
Subís avances, dudas o bocetos al espacio de la comunidad. Otros participantes y el equipo de coordinación responden con devoluciones puntuales sobre composición, material o intención.
La pieza terminada pasa a la galería virtual curada del mes. Recibís comentarios escritos y, si querés, participás del encuentro en vivo donde se conversan las obras seleccionadas.
Cada taller y consigna está pensada para que tu práctica avance con pasos concretos, no con promesas vagas. Esto es lo que cambia cuando participás con regularidad.
Consignas semanales cortas que no requieren más de veinte minutos. Al final del mes tenés una serie de piezas y una constancia que antes se te escapaba.
En la galería virtual recibís comentarios concretos sobre composición, color y material, no frases genéricas. Aprendés a mirar tu obra con otros ojos y a ajustar lo que no funciona.
Cada ejercicio se adapta a lo que tengas en casa: lápiz, restos de papel, témpera o acrílico. No necesitás comprar nada nuevo para participar del desafío de la semana.
Una vez por mes nos juntamos en vivo para hablar de bloqueos, dudas técnicas y cómo seguir cuando una obra no sale. No es una clase magistral: es un espacio de taller real.
Entre collage, pintura y técnicas mixtas, vas encontrando qué te representa. Las consignas te empujan a probar combinaciones que sola no explorarías.
Otros artistas emergentes comparten sus procesos, dudas y aciertos. Ver cómo resuelven los mismos ejercicios te da perspectiva y te saca de la idea de que tu bloqueo es único.